03 computer course.jpg

Clases de informática en las Cooperativas

Hoja Blanca, Cafetales y Chanmagua

Más información - Reportes

De acuerdo con su filosofía, la Fundación UGK apoya tanto proyectos técnicos que fortalecen la producción de café, como proyectos sociales para mejorar las condiciones de vida de los miembros de las Cooperativas y sus familias en las comunidades donde viven.
 

Se puede decir que la facilitación de cursos de computación tiene en mente ambos objetivos. Es difícil imaginar la administración de una Cooperativa moderna sin el uso de una computadora, teniendo en cuenta que hay que cumplir con cada vez más trámites. El intercambio cde datos ompetente es crucial, especialmente en relación con las certificaciones, pero también para verificar las entradas y salidas de café, los créditos a favor de los miembros, los ingresos y gastos actuales del grupo, etc...

 

Por otra parte, el hecho de que los jóvenes se familiaricen con el uso de las computadoras en las escuelas debería ser algo común hoy en día pero en países como Guatemala no lo es, como lo mostrarán los informes. Este proyecto busca cerrar la brecha digital y tecnológica de los jóvenes en el área rural, ya que hoy en día en la mayoría de los empleos se pide poder manejar una computadora.
 

En este año, la Fundación UGK está apoyando tres proyectos de este tipo. La Cooperativa Chanmagua (Esquipulas, Chiquimula) recibió 20 computadoras en 2021, pero debido a la pandemia del coronavirus solo pudo ofrecer cursos en su academia a partir del año presente. El proyecto animó a la vecina Cooperativa Cafetalesa en la aldea del mismo nombre a solicitar el apoyo de Fedecocagua para un proyecto similar - y consiguió una respuesta positiva. Finalmente, la Cooperativa Hoja Blanca, gracias a una donación de los patrocinadores PALS y Baker Hansen (Noruega), pudo comprar 25 computadoras para dos escuelas secundarias, el Colegio de Educación Básica Flor del Café y el Instituto Nacional de Educación Básica Campamento Bajo, ambos en la aldea Hoja Blanca (Cuilco, Huehuetenango), cerca de la frontera con México.
 

La Fundación UGK seguirá los tres proyectos durante los próximos meses. Los primeros contactos con los docentes fueron prometedores. Aprenderemos mucho, no solo de los cursos, sino también de la vida de los jóvenes en sus comunidades y en general de la situación en las áreas rurales de Guatemala.